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Liderazgo y propósito
El liderazgo que nació de la incertidumbre
Mi forma de liderar se construyó muchas veces lejos de la certeza. La experiencia me enseñó que analizar, escuchar y anticipar son indispensables, aunque llega un momento en que también hay que decidir sin conocer todavía el desenlace.
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5 min

La experiencia no eliminó la incertidumbre; me enseñó a distinguir cuándo necesitaba más información y cuándo había llegado el momento de asumir una decisión.
Durante mucho tiempo pensé que el liderazgo comenzaba cuando una persona alcanzaba el éxito. Con los años he llegado a una conclusión distinta: empieza antes, en los momentos en que no existen todas las respuestas y aun así debemos decidir cómo seguir.
Mi camino no comenzó con una empresa, un programa de televisión o un libro. Comenzó en una infancia en la que la incertidumbre era parte de la vida cotidiana. Aprender a convivir con aquello que no podía controlar me obligó a observar, escuchar y adaptarme sin confundir la cautela con la inmovilidad. Con el tiempo entendí que esa experiencia, que durante años vi como una desventaja, también había formado una parte importante de mi manera de liderar.
Decidir sin certezas completas
Emprender se parece, muchas veces, a caminar de noche con una linterna: no vemos el recorrido entero, pero sí el tramo que tenemos delante. Eso no significa avanzar a ciegas; significa reunir información, escuchar a quienes saben más que una y tomar decisiones que puedan corregirse cuando aparece nueva evidencia. He tomado decisiones que resultaron bien y otras que me obligaron a revisar mis convicciones. Ninguna de esas experiencias fue inútil si permitió aprender con honestidad.
La escala humana de una decisión
Una empresa no se construye solo con estrategias, presupuestos e indicadores. Se construye con personas que necesitan confianza, claridad y la posibilidad de entender por qué su trabajo importa. Esa conciencia me ha impedido mirar una decisión como un hecho aislado: afecta a colaboradores, clientes, proveedores, familias y, en los proyectos relacionados con el mundo animal, también a tutores que confían en la información que reciben.
Hoy no busco controlar cada detalle ni que todo dependa de mí. Me interesa formar equipos capaces de pensar, conversar y actuar con criterio, porque una organización madura cuando su propósito puede sostenerse en muchas personas. Para mí, esa es la forma más concreta de transformar la incertidumbre en un camino compartido.
Aracely Cretier
Empresaria, comunicadora, autora y fundadora de Club de Perros y Gatos.
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Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la evaluación de un médico veterinario. Cada animal necesita una revisión profesional individual.
La mirada de Aracely
Con el tiempo descubrí que emprender se parece mucho a caminar de noche con una linterna. La luz nunca alcanza a mostrar todo el recorrido. Apenas ilumina los próximos pasos. Sin embargo, si uno confía en avanzar, el camino comienza a aparecer.